Probablemente el bug más espectacular de todos los tiempos, desencadenado por un solo archivo de configuración defectuoso: en los últimos días, una actualización de software del proveedor de seguridad CrowdStrike para su producto Falcon provocó una interrupción mundial, unos 8,5 millones de sistemas Windows dejaron de funcionar y entraron en un bucle de pantalla azul. Incluso aeropuertos, clínicas y bancos se vieron afectados; probablemente sea la mayor caída informática de la historia.
La causa se identificó rápidamente, pero pasaron días hasta que todos los sistemas volvieron a funcionar de manera estable.
Ante incidentes así me pregunto: ¿Qué aprendo para mi día a día como desarrollador? Nada especial. Es solo un recordatorio repetido de la importancia de probar y revisar cuidadosamente antes de publicar. Principio de los cuatro ojos y cosas similares. Trabajar con esmero, mantener la concentración y probar antes de lanzar. Pero a pesar de todas las precauciones, siempre existe ese riesgo residual llamado «ser humano».